El monitoreo forestal es un insumo esencial para la toma de decisiones sobre la gestión de los bosques y la
lucha contra la deforestación. Conocer la dinámica de los puntos de calor en los ecosistemas naturales, y
en particular en los bosques, permite orientar las acciones de intervención estratégica del territorio,
apoyar su gestión integral y reducir los procesos de degradación ambiental.
Los puntos de calor detectados por sensores satelitales son una aproximación a la ocurrencia de incendios:
cada punto representa el centro del píxel donde se detectó una anomalía térmica, de 1 km de lado en el caso
de MODIS y de 375 m en el de VIIRS, y no la ubicación exacta ni el tamaño del fuego. En la mayoría de los
casos corresponden a fuegos en áreas con algún tipo de vegetación, pero también pueden originarse en otras
fuentes de calor, como la quema de gas en la industria petrolera, la actividad volcánica o las
instalaciones industriales, e incluso en falsas alarmas sobre superficies muy calientes o reflectivas. A
partir únicamente de la información satelital no es posible establecer qué tipo de anomalía térmica fue
detectada, por lo que la correcta identificación de los incendios en vegetación requiere insumos y
análisis adicionales. No obstante, existe un vínculo entre la ocurrencia de incendios y el cambio de
cobertura terrestre, en especial con la deforestación.
Los colores y la línea de tiempo
Los puntos del mapa se colorean según su fecha dentro del periodo consultado: los más antiguos
en tonos ámbar claros y los más recientes en rojos intensos, con la misma escala que muestra la
barra de la línea de tiempo sobre el mapa. Así se ve de un vistazo hacia dónde se desplaza el
fuego a lo largo del periodo.
Sobre esa barra hay una ventana que se puede mover y ensanchar desde cualquiera de sus dos
extremos: los puntos detectados dentro de ella se resaltan y el resto se atenúa, de modo que es
posible recorrer el periodo día a día (u hora a hora en periodos cortos). El botón de reproducción
hace ese recorrido automáticamente y todo vuelve a mostrar el periodo completo.
Cómo interpretar la información
- Un punto indica dónde y cuándo se detectó calor, no cuánta superficie se quemó: un
mismo incendio puede generar varios puntos y un punto no equivale a un área determinada.
- La ausencia de puntos no significa ausencia de fuego. La nubosidad, el humo denso, el dosel del bosque
o los fuegos pequeños y de corta duración que se apagan entre dos pasos del satélite pueden no ser
detectados.
- La confianza de cada detección indica qué tan probable es que la anomalía sea un fuego real, y ayuda a
filtrar detecciones dudosas al analizar los datos.
Para estimar la superficie afectada existe un producto distinto y complementario: la capa de
área quemada de esta página, que cartografía mensualmente las superficies quemadas. Los
puntos de calor responden a la pregunta de dónde y cuándo está ocurriendo el fuego, casi en tiempo real,
mientras que el área quemada responde a cuánto terreno resultó afectado, con varios meses de rezago.